Penguin Cafe Orchestra, cuando la investigación y el poder de la música van de la mano

Por Perpetuum mobile se entiende una composición en la que una pieza va a ser repetida un número ilimitado de veces. Sin que el movimiento se detenga en ningún momento. En ocasiones, esa repetición se realiza en un tono diferente. Clásicos como Beethoven, Bach o Schubert tienen aportaciones de este tipo. Pero hoy quería recuperar este tema de la última parte del siglo XX para mostrar el poder de la música.

Puede que no lo creas, pero esta canción te va a sonar. Te lo aseguro.

Últimamente viajo bastante a Madrid. Piso mucho el metro. Veo con envidia a esos jovencitos que portan en sus espaldas enormes fundas. Imagino que llevan instrumentos de cuerda que rompen a sonar y frenan ese frenético recorrer escaleras. Esa locura del zombi cosmopolita.

La canción que hoy traigo a colación no es especialmente conocida, pero tiene la singularidad de esas grandes melodías que te suenan y yo denomino “bipolares”. Las que un día pueden evocarte lo mejor y al día siguiente mostrarse como las más decadentes. El poder de la música.

The Handmaid’s tale

Lo confesaré: viendo hace unos días la serie de HBO The handmaid’s tale (que por el momento recomiendo encarecidamente), aparecía este tema. Y me vino a la memoria que lo escuché hace bastantes años en unos grandes almacenes, me paré en seco (cuasi emocionado, en mitad pongamos que de la sección de moda joven) y pensé qué sería aquello… No existía aún Shazam. Meses después localizaría la fuente. Porque justo tronces era versionada por otros…

PCO, ¿y eso qué es?

Se trata de una obra de la Penguin Cafe Orchestra (PCO). Hablamos de una especie de experimento que tuvo lugar en Gran Bretaña, pilotado por el guitarrista clásico, compositor y arreglista Simon Jeffes y por Helen Liebman. A sus planteamientos musicales se fueron sumando todo tipo de instrumentistas que creyeron a pies juntillas las propuestas minimalistas de la formación, que en algunos casos fue catalogada como música folk. No sin razón.

La Penguin Cafe Orchestra, a la luz de las llamas

Al parecer, siempre según la Wikipedia, el nombre de este grupo  -único y peculiar- nace de la ingesta de Simon Jeffes de un pescado en mal estado.

Estuvo varios días en cama, con fiebre y alucinaciones. Más tarde, mientras tomaba el sol, tuvo un recuerdo repentino de esas alucinaciones. Incluía la visión de un hotel donde la gente estaba alienada y buscaba la felicidad de manera egoísta.

El propietario del Café Pingüino

Y allí surgía una frase absurda: “Soy el propietario del Café Pingüino. Te diré cosas al azar”. Una excusa como otra cualquiera para un tipo bohemio, que recurriría a ese reclamo para hacer arte. Buen arte. Sin ir más lejos, arrostrando las portadas de Emily Young (integrante del grupo), que aportaban pinturas de seres humanos con máscaras de pingüinos.

En otros sitios, podemos ver que esa ¿leyenda urbana? parece ser que tuvo lugar en 1972.

Penguin Cafe Orchestra estuvo en activo durante un cuarto de siglo, desde 1973 hasta que Jeffes murió, en 1997, como consecuencia de un tumor cerebral. Diez años después, los supervivientes volvieron a reunirse para ofrecer tres conciertos. Y ya…

El tema

Esta canción se extrae de su álbum Signs of life, publicado en 1987. Tuvo un éxito relativo, pero contó con temas como éste, a la postre exitosos. Fue el quinto disco de estudio de la banda y se grabó en el Café Penguin en los dos años precedentes. El trabajo alcanzó el número 49 en la Lista de Álbumes del Reino Unido. En 2008 se remasterizó.

El LP se realizó a partir de mezclas en varios estudios de 24 pistas, e incorpora el sintetizador Prophet V y el Omnichord para dar realce a las habituales piezas del grupo en el que abundaban instrumentos como el ukelele, el piano, las cuerdas y la percusión.

Portada de Signs of life

Jeffes pone sobre la mesa sus influencias clásicas, pero también formas folclóricas de Estados Unidos. Se ve en Bean Fileds, Southern Jukebox Music y Dirt.

No olvidarse de Horns of the Bull y de Oscar Tango, que pasó a ser algo así como su canción para los bises sus conciertos. Recomendable trastear en internet para ver alguno.

Son grandes composiciones, pero el tema que hoy tocamos ha trascendido como parte de la cultura británica del siglo XX. La calidad al final asoma la patita. Algo que puede medirse porque se ha utilizado en numerosas películas, series televisivas y cortinillas de radio.

Fuente de inspiración

Perpetuum Mobile ha emergido en diferentes proyectos audiovisuales, como la alemana Okar und Leni (1999) o la premiadísima película australiana de stop- motion Mary and Max (2009). En este último caso, fue su tema principal.

teclas de piano

También ha servido como base para composiciones de otros artistas, como la canción Fade into darkness del discjokey sueco Tim Bergling, también conocido como Avicii. Ese que dio en Ibiza, el 28 de agosto de 2016, su último concierto.

Su versión fue publicada en 2011. Y ese mismo año lanzó junto a Leona Lewis otra vuelta de tuerca del tema. En su caso, la canción se denominó Collide.

Pero la PCO ha influido a gente –digámoslo así- más seria: como Yann Tiersen (autor de la banda sonora de Amelie) o Kimperei… hasta a quien dijeron que fue su inspiración a veces, Philip Glass.

Un singular compás

¿Qué es lo peculiar de este tema en el que el piano es el gran protagonista, aunque también haya cuerda? Pues básicamente que la PCO lo escribió con un compás de 15/8, o lo que es lo mismo: dos partes, una más potente y otra algo más débil… una delicia.

Su denominación tiene que ver con que el modelo que escuchamos, salvo el inicio de la obra, es constante y repetitivo. Lo que nos da una sensación de un movimiento perpetuo. De ahí el nombre.

¿Es posible el movimiento perpetuo?

Ya que lo dice el título, lo traemos aquí a colación como algo colateral, pero curioso: aunque se suele hablar de la Edad Media como un periodo oscuro, de continuas guerras… durante siglos se investigaron cosas como éstas…

Perpetuum mobile

¿El movimiento perpetuo existe? Fueron muchos los intelectuales, físicos después que se lo plantearon. Sin embargo las teorías de la termodinámica echaron por tierra esa posibilidad. Hay gente para todo. Los famosos spinner que tan de moda estuvieron hace no tanto se han ido acercando al perpetuo continuo, ¿verdad?

 

Una banda única

Por finalizar, la PCO no es cualquier cosa. De hecho, su primer trabajo, Music from the Penguin Cafe, de 1974, estuvo producido por Brian Eno, que apostó por la banda. Aunque por ello le cayeran muchos palos. De ese trabajo hay que destacar el a ratos hipnótico Penguin Cafe Single.

Penguin Cafe Orchestra

Quien habla de este grupo, cuya relación de artistas no facilitaremos (basta con bucear un poco por internet para ver que no fueron tres o cuatro), lo suele hacer bien. De hecho, no sorprenderá si digo que en las épocas de los politonos de los móviles, en Inglaterra, era habitual escuchar canciones de la PCO como ésta.

Es también reconocible Music for a found Harmonium.

Feliz semana y gracias por la importante cantidad de visitas que habéis hecho al blog a partir de la canción la crónica del concierto de ID.

 

Un buen paso no deja huella

El buen discurso no tiene grandes frases por las que ser recordado

Un buen cálculo no necesita ábaco

El buen cierre no necesita tablas y clavos, 

Y sin embargo nadie puede romperlo. 

TAO TEH KING

FICHA

Grupo: The Penguin Cafe Orchestra

Disco: Signs of Life

Composición: Simon Jeffes

Productor: Simon Jeffes

Grabación: 1985-1987

Duración: 4:24

Posición en el disco: 9

Lanzamiento: marzo de 1997

Discográfica: EG Records

Botón de Dale al play

Botón de vídeo

Botón con la imagen de partitura

Botón de All Music

Si te ha gustado este artículo, por favor, ¡¡¡HAZME UN COMENTARIO!!!

A %d blogueros les gusta esto: